sábado, julio 11, 2009

Es política.

En la política se hace muy a menudo un uso del poder, otorgado por los ciudadanos que ejercen su voto con toda confianza, para conseguir ventajas ilegítimas y favoritismos que no es que rocen sino más bien entran de lleno en la ilegalidad y son verdaderos delitos. Pero aún así estos delincuentes de corbata y con gran elocuencia son bien valorados por la sociedad que cegada les sigue dando su confianza.

Hoy en día como siempre estamos hartos de ver como políticos corruptos se ríen de nosotros y mientras se llenan la boca de promesas para el pueblo que nunca llegan se llenan los bolsillos con el dinero que reciben de empresarios a cambio de su favor, tienen sueldos vitalicios de cifras astronómicas y se pegan unas juergas al estilo play-boy, incluso no pagan los trajes tan caros que llevan a cambio de unas cuantas contratas.

Éstos si que son verdaderos delincuentes y de políticos no tienen nada, es delincuencia disfrazada de política.




Es política.
Hemos roto los cristales de los ricos, hemos conocido las comisarias, las iglesias y los bancos y sus casas.
Ellos dicen: ¡son gamberros!!
Si lo nuestro es política.
La sabiduría de la polla.